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Sobre mi estilo de vida…

Hola, mi nombre es Alicia Eskalona y mi especialidad es la transformación personal. Te enseño a utilizar la inteligencia de tu cuerpo para equilibrarlo y fortalecerlo. Te guio en el proceso de restablecer la relación contigo misma, en descubrir la verdad sobre ti y transformar lo que ya no te sirve y te limita.
A lo largo de mi vida fui formándome en terapias como Shiatsu y trabajo corporal consciente, Theta Healing, Estética Integral y Bienestar. Practico yoga, mindfunless y soy una gran amante de la comida saludable. Mi propia experiencia me hizo crecer en todos mis conocimientos y aquí os dejo un trocito de mi historia.

LOS MENSAJES DE MI CUERPO

Mi cuerpo al igual que el de todos envía mensajes continuamente, pero hay ciertas temporadas en la vida en las que nos descuidamos, bien porque no sabemos cómo interpretarlos o porque nos es difícil aceptar nuestra verdad. Y eso fue lo que me paso a mí. En el año 2011 aproximadamente me hice las pruebas de celiaquía (ya que en mi familia había casos de intolerancias). Los resultados me dieron que genéticamente soy celiaca, pero que no estaba desarrollado según los médicos, y que podía seguir con mi vida igual que siempre. Durante mi embarazo, que fue en el 2010, cogí bastante peso. Con la excusa del embarazo y la lactancia me tire bastante tiempo si tener especial cuidado en mi alimentación. Comencé a sentirme cansada e hinchada. Después de la lactancia mi cuerpo me pedía hacer un detox, así que fue lo que hice. Conseguí desinflamarme un poco, pero después del detox seguí una alimentación regular así que el cansancio volvía por temporadas. Cuando me incorpore en mi vida laboral, que por aquello entonces fue bastante caótica (muchos kilómetros, trabajo a destajo, sin baño para los empleados y sin apenas descanso) mi cuerpo cada vez estaba sufriendo más. Ya no solo era el cansancio por falta de hierro, también sufrí de continuas infecciones de cándida y un principio de rosácea en la cara. Como estaba activa no cogí peso pero las otras molestias se iban agravando. Esa temporada mi cuerpo enviaba mensajes de que algo no estaba bien. Pero yo no tenía tiempo para mirar que estaba pasando, tenía que trabajar y criar una niña, como si yo no fuera importante.

PARAISO NATURAL

Junto con mi compañero de viaje quisimos hacer un cambio de vida. Tomamos la decisión irnos a vivir a Asturias, para él fue un regreso ya que es de Asturias pero para mí fue el primer paso para encontrarme conmigo misma y con mi verdad. Mi vida comenzó a fluir, con eso no digo que fue fácil desde el primer día. Me llevó un tiempo restablecer mi cuerpo. Me puse manos a la obra y comencé a trabajar conmigo misma. Pero todavía había mucha resistencia por mi parte para ir sanando todas esas señales que daba mi cuerpo. Cuidaba mi alimentación (pero no quite el gluten), practicaba minfunlles, yoga, me dedicaba a una vida muy relajada en contacto con la naturaleza. Mi cuerpo seguía enviando mensajes, al relajarme me infle como un globo y el hierro bajaba por temporadas, la cándida asomaba de vez en cuando y mi cara seguía roja.

MALAS NOTICIAS

Con el problema de la cándida acudía a menudo al ginecólogo para que me diera solución para esos picores que despertaban una rabia incontrolable en mí. En una de las revisiones en el papanicolaou salió algo alterado y desde entonces los controles fueron más a menudo. En principio no era nada importante, sólo tenía que hacer revisiones para controlar como iba. Yo seguía con mi vida saludable, pero también seguía mi resistencia a hacer más cambios. Hasta que en una de las analíticas solio que la cosa había empeorado bastante. Las  células de mi cuello del útero estaban mutando (cin III  o displasia grave). Entonces fue cuando me dije algo no está bien, Alicia tienes que ser sincera contigo misma y ver lo que te está haciendo daño.

SI TE ABRES APARECE TODO LO QUE NECESITAS

En cuanto decidí a ser sincera conmigo misma, en muy poco tiempo empezaron a llegar a mi viada soluciones a todo. Aparecen personas, situaciones, cosas, remedios, cursos, terapias, etc…. Tenía todo lo que necesitaba para hacer un RESET, como un ordenador que necesita limpiar para volver a funcionar bien. Decidí operarme, pero sabía que la solución no estaba únicamente en esa operación, sabía que tenía que hacer algo más. Así que comencé a liberarme de muchas creencias que me limitaban, y a reprogramar mi mente para nuevas creencias. Recordé esa analítica del 2011 y me di cuenta que yo no toleraba el gluten y por eso mis sistema inmunológico había bajado tanto. Fui encajando pieza por pieza para comprender muchas cosas que hacía sin darme cuenta y sin tenerme en cuenta.
Ahora mismo sigo atenta a mi cuerpo, aprendí a reconocerme y a ser sincera conmigo misma. Mi cuerpo está mucho más enérgico y vital. Tengo la sensación de haber hecho las paces con mi cuerpo y mis emociones.

TENGO UN SUEÑO…

Mi sueño es que vivamos en un mundo libre de la presión y prisión social de la imagen. En un mundo donde supiéramos instintivamente reequilibrarnos a través de la alimentación, la meditación, el movimiento y los sentidos. Un mundo donde nuestra comida y el trabajo fuera un placer y no un castigo. Un mundo el que confiemos en nosotros mismos, y no sintamos vergüenza de nosotros mismos. Un mundo lleno de belleza, amor y magnetismo. Este es mi sueño para la mujer moderna.

Historias de transformación